Tokyo Nivel 0 (Retorno a Itaca)

Nomada por "herencia genetica", yo era un nativo de una "aldea" de 30.000 almas (Soria) buscando la salida de una megapolis de 30.000.000 (Tokyo) en donde mi Calypso me tuvo retenido durante mas de un lustro. Pero a diferencia del aqueo, cuando por fin zarpe de nuevo yo me lleve a la diosa conmigo. Buscando juntos el camino de Itaca hemos recalado en este puerto (Cambridge) que, la verdad sea dicha, no es mal sitio para fondear mientras se espera a que suba la marea.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Baseball

A primeros de Septiembre tuvo lugar en Tokyo Dome la 78 edicion del torneo inter-ciudades de baseball de Japon. Este es un torneo semi-profesional en el que se enfrentan los equipos de distintas empresas que representan a diversas ciudades de Japon.
Este anyo, T. representaba a la ciudad de Kawasaki, y para asegurarse de que los jugadores estarian como en casa, los dias del primer y el ultimo partido,se pusieron autobuses gratuitos para todos aquellos que quisiesen ir a animar al estadio. Los autobuses salian a las 3 de la tarde, pero para los que fueran al partido, esto se consideraba como si se hubiese trabajado hasta las 5.
Ni que decir tiene que yo fui. No es que el baseball me apasione, de hecho, ni siquiera conocia las reglas, pero pense que era una buena oportunidad de ver un partido gratis en uno de los mayores estadios de Japon.
T. gano con facilidad el primer partido, y gano tambien todos los siguientes hasta llegar al ultimo, en el que por quinta o sexta vez se proclamo campeona del torneo.

Sobre los partidos en si, asi como sobre el deporte no voy a comentar mucho, salvo que me resultaron mas entretenidos de lo que yo esperaba. Lo que de verdad me resulto apasionante fue el ambiente. El rival del primer partido era el equipo de Sendai, al norte de Japon, con lo que no vinieron mas alla de unos 10.000 seguidores. En cambio, en el ultimo partido T. se enfrentaba al equipo de Tokyo, y ahi si que las gradas de enfrente estaban a rebosar.

La sensacion era extranya. Algo asi como los prolegomenos de una batalla entre los 30.000 que apoyabamos a T. y las 30.000 almas de enfrente. Todos chillando para atemorizar al enemigo antes del combate. Ya imagino que esto debe ser lo normal en estos casos. Pero para alguien que ha crecido en una ciudad de 30.000 personas (40.000 los fines de semana) y que no habia estado nunca antes a ningun encuentro deportivo, ni de futbol, ni de baloncesto, ni nada, aquello parecian las 100 naciones de Persia cayendo sobre mi.

Afortunadamente, para confortar a los pobres de espiritu como el que esto escribe, los equipos tienen su equipo de animadoras y animadores que cual oficiales de un ejercito se encargan de organizar el ataque laringico de sus huestes.
Animadoras y animadores, si. El grupo de animadoras era normal. La mayoria estaba lejos de parecerse a esas cheerleaders con las que todo macho heterosexual suenya con poder llevarse algun dia a la cama, pero aun asi, entraban dentro de las previsiones. Por cierto, que si en el resultado final tambien contara la actuacion de las cheerleades, el primer partido lo habriamos perdido por goleada (o como se diga en el baseball). Mientras las chicas de enfrente se dedicaban a hace acrobacias y castells de dos plantas, las nuestras lo mas que hacian era bailar un poco ensenyando las piernas. Una pena la verdad, porque las piernas y la cintura de alguna no habrian tenido precio como pilar base de un castell de 3 , 4 o mas pisos.
El grupo de animadores en cambio me sorprendio un poco. Esto de que los chicos tambien entretengan al respetable creo que es algo que solo existe en Japon. Si las chicas no eran en su mayoria la cheerleader ideal, los chicos no iban a ser mas. Para entendernos. Eran un grupo de unos 10 o 15 tios, todos en chandal tipo Neng, que bailaban tipo Neng, y gritaban tipo Neng, solo que en vez de decir "que pasa Nennnnng" decian "Tokyo taoseeeeeyo"(derrotad a Tokyo) " y cosas por el estilo. Como despues de unos 30 minutos ya casi ninguno tenia voz, y un partido de baseball dura unas tres horas o mas, habian preparado unos cartelitos con los nombres de los jugadores que se los iban ensenyando a la audiencia para que los corearan. Lo mas gracioso era ver la cara de la seriedad y el empenyo con el que hacian su trabajo. Unos autenticos profesionales!!! Vamos, que se ganaron a pulso (y a strepsils, imagino) las dos horas de trabajo que T. les regalaba.

Aparte de esto, otras distracciones para que la gente no se tuviese que aburrir viendo el partido, era que de vez en cuando salia a bailar un grupo de ninyas, (hijas de los empleados supongo), y las tres mascotas de T.


De las tres, la mas divertida con mucho era la del oso, que la pinta de cabezudo del pilar que tiene, lo unico que podia hacer era aletear unos bracitos ridiculos que apenas si sobresalian del disfraz.

Aparte del show, una de las cosas que mas me gusto, fue que tanto al principio como al final del partido los animadores hacen que las dos hinchadas se saluden y rindan honores mutuamente. Como en un combate de Judo vamos.
En resumen,merecio la pena.

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